|
Carta de
la Conferencia Jesuita
Nos dirigimos a Ud. como Directiva de
la Conferencia Jesuita de la Compañía de Jesús en EE.UU. Al día de hoy, unos
4.000 sacerdotes y hermanos jesuitas estadounidenses trabajan en el extranjero
o en proyectos nacionales como son las 28 universidades jesuitas, 60 colegios,
casi 100 parroquias y otros varios programas sociales por todo el país. Queremos hacerle extensivos nuestras
oraciones y nuestro apoyo tras los atentados sin precedentes contra nuestro
país del 11 de septiembre. Tal y como ha afirmado la Conferencia de
Obispos Católicos de EE.UU., nuestro gobierno tiene el derecho moral y la seria
obligación moral de defender de la agresión el bien común. La particular
naturaleza de la amenaza terrorista, que parece ignorar la santidad de la vida
humana, puede requerir una cuidadosamente medida respuesta militar, que debería
ejercerse sólo cuando la vía diplomática se hubiera agotado. Esperamos que una
tal respuesta tenga en cuenta los siguientes principios extraídos de la moral
católica tradicional: - que se ponga cuidado en atender la
protección de los inocentes, incluido el derecho de los refugiados a buscar
protección cruzando fronteras internacionales; nuestro Servicio Jesuita a Refugiados
está preparado para asistir a su gobierno proporcionando ayuda humanitaria a
los desplazados por la crisis; - que la respuesta sea proporcional al
ataque, de manera que quede claro que buscamos justicia, no venganza; - que se eluda una acción militar
indiscriminada, tipo "paraguas"; - que la nueva normativa para identificar y
perseguir supuestos terroristas en suelo estadounidense no mine los derechos
constitucionales y civiles, con medidas como la detención obligatoria
indefinida de inmigrantes sin cargos; - que nuestro gobierno extermine
radicalmente las raíces del sufrimiento y la rabia en Oriente Medio; - que respetemos y empleemos las estructuras
y estándares del Derecho Internacional y los derechos humanos. Sr. Presidente, aplaudimos su claro
liderazgo a la hora de pedir al pueblo estadounidense que abandone la
intolerancia étnica y religiosa. Por nuestra parte, haremos un llamamiento a
nuestras muchas instituciones educativas y pastorales para que refuercen su
mensaje de no discriminación. Por último, rezamos por Ud. y nuestro país
en este momento oscuro de nuestra historia. Y a la luz del mensaje de
Jesucristo, también rezamos por nuestros enemigos. Carta firmada por el Presidente de la
Conferencia Jesuita y los Provinciales de las diez Provincias jesuitas
estadounidenses. |
|
fechar janela |